
Las traiciones duelen,
queman por dentro
y hacen,
que uno termine odiando
a quién, a veces,
no se lo merece.
Me traicionaste,
fingiste que yo no existía en tu vida,
era una simple versión
de algo,
que no éramos.
Fingiste no quererme,
no hacerte ilusiones;
simplemente,
fingiste que lo nuestro,
era un juego de seducción
que acabaría en cualquier instante.
Traicionaste lo que creía,
lo que quise querer,
lo que alguna vez tuve,
pero,
se fue como agua
entremedio de mis dedos.
Traicionaste lo que fuimos,
lo que éramos
y, quizás,
lo que aún seríamos.
Ahora,
solo queda fingir,
que jamás te conocí.
Hannah Violet 💖 ~ @poemasdehannah
