
Tuve que aprender a superarte,
a no odiar las canciones
que me recordaban momentos,
a transitar por los lugares
que un día fuimos felices.
Tuve que hacer
tripas el corazón cuando te vi,
sonreír como si le sonriera a un viejo amigo
y saludarte,
olvidando que mis labios
seguían anhelando tus labios.
Tuve que aprender
que la vida es caprichosa
y, que a veces,
le gusta jugar bromas,
que muchas veces,
nos hacen pedazos,
nos sacan de nuestra zona de confort
y se burlan,
como si fuera Cupido
burlándose de una flecha
mal ejecutada.
Tuve que aprender a no quererte,
a no sentirte,
a olvidarme de tu olor,
de tu voz,
de tus malos hábitos,
del lunar bajo tu ojo.
Tuve que olvidarme de ti,
como tú lo hiciste conmigo,
mirándome como si no me conocieras,
mirándome como un pequeño error
que solo se comete
una vez en la vida.
Hannah Violet 🌸 ~ @poemasdehannah

Tu poema expresa el duro proceso de soltar a alguien que fue importante. Habla del esfuerzo de volver a los lugares, recuerdos y gestos sin dolor, y de aceptar que el otro ya no siente lo mismo. Es una despedida íntima donde sanar implica aprender a olvidar, aunque el corazón se resista.
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