
Tus emociones se desbordaron,
quizás fue todo intenso,
tan rápido
que ninguno tiempo de procesar
la intensidad del romance.
Nos besamos.
Mi mente aun recuerda
el toque de tus labios,
la calidez de tus manos
navegando por cada rincón
de mi cuerpo.
Caímos al abismo.
Ni tú ni yo fuimos responsables,
el movimiento de nuestras manos,
el compás con que nuestros cuerpos
simplemente danzaban
sobre las sábanas,
fue el punta pie inicial
de un romance fugaz
e intenso.
Adiós.
Ya no queda nada.
Ni tú me quieres
ni yo te extraño;
todo fue intenso,
pasional
y efímero.
Hannah Violet 🌸 ~ @poemasdehannah
