
Mi madre me enseñó
que los sueños
no tenían límites,
así como el cielo
era infinito.
Mi abuela me enseñó
que tenía a ser fuerte,
valiente,
resiliente
y jamás darme por vencida.
Mi madre me enseñó
a JAMÁS quedarme callada,
porque calladita
no me veo más hermosa,
ni me veo más sumisa.
Mi abuela le enseñó a mi madre
y mi madre me enseñó a mí
a construir mi propio castillo,
mi propio imperio,
mi propio reino,
y aquí estoy,
siendo la REINA,
de mi propio reino.
Hannah Violet 🌸 ~ @poemasdehannah
