
Siempre he tenido miedo a querer nuevamente,
que aflojar y tirar para querer
termine rompiéndome el corazón,
pero a veces,
las cosas toman un giro inesperado
y Cupido lanza las flechas
a quién menos uno piensa.
Mis amores jamás han sido románticos,
ni de películas,
siempre han danzado entre las cuerdas
del caos y el miedo.
Siempre he tenido miedo a querer
a volver a entregarme de forma sincera,
a que mis mejillas se sonrojen,
mi corazón se acelere,
y mis manos quieran entrelazarse con las tuyas.
Siempre he sido tímida en temas del corazón
porque una vez fui herida mortalmente
dejando de creer en Cupido,
en el hilo rojo
y todo lo bonito del amor.
