
Escapamos,
para que Cupido no nos alcance
y terminemos enamorados
de quién no queríamos.
Escapamos,
para que la libertad de volar
no sea cortada
y terminemos en una jaula
observando a otros volar.
Escapamos,
de una rutina que ya vivimos,
que nos dañó,
que nos hizo trizas el corazón
y no queremos volver a repetir.
Escapamos,
porque los turistas pasajeros ya nos cansaron.
Escapamos,
porque todo lo que busco de ti en otros,
termina dándome miedo,
termina dándome ganas
de simplemente…
escapar.
