
Tengo tantos superpoderes
que a veces olvido que soy humana.
Tengo que lidiar con tantos prejuicios,
con tantas inseguridades,
con tantos «qué dirán»…
que a veces me canso de luchar
y cuelgo mi bandera.
Tengo tantas cosas por las que gritar
que un solo día no basta
para que escuchen mi voz,
para hacerme visible,
para que recuerden a las que ya no están,
para que mis ancestros,
sean recordados,
como esas mujeres que lucharon
por conseguir un espacio
en donde estoy de pie ahora.
A veces olvido que tengo superpoderes
y que puedo hacer grandes cosas,
porque tengo miedo
de ser silenciada para siempre.
