
Todo lo construimos en base a mentiras;
éramos adictos,
el uno del otro;
siempre tirando de la cuerda,
encendiendo las luces rojas en la habitación
de una forma irracional.
Las noches y los días
pasaban bajo las sábanas
reduciendo distancia entre nuestros cuerpos,
albergando una falsa esperanza
de un amor irracional,
tóxico,
posesivo,
infantil
e inmaduro.
Todo lo construimos a base de mentiras;
el sexo casual,
los besos amargos,
el reducir la distancia,
el acelerar el proceso de mirarnos
y que todo quedara reducido en nada.
Las luces rojas siguen encendidas en la habitación,
las cuerdas están aferradas a las muñecas,
la respiración se acelera y se sale de control
como tu mirada cuando choca con la mía.
Solo sigue mirándome a mí,
sigue siendo adicto a mí,
incluso,
cuando la noche llegue a nuestra habitación
y las luces rojas enciendan la pasión
y el descontrol.

👏👏👏👍
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