Desconocidos

Dos desconocidos en el mismo vagón del tren,
la misma dirección,
el mismo amor.

Dos desconocidos que por azares del destino se embarcaron en la misma dirección con destino a un final triste, amargo, no determinado.

Dos desconocidos que jamás se miraron, ni se dieron cuenta, que el amor de su vida iba en el asiento de enfrente.

Dos desconocidos que después de años, una fría tarde de abril, justo cuando el reloj marcada las 18:50 rozaron sus manos y en una (nueva) señal del destino, se sonrieron por primera vez.

Poesía son tus ojos,
los desconocido,
el destino,
tú.

@escabulosa

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