A las 13:30

Siempre me detenía en la misma estación,
las canciones se repetían en bucle
porque así lo quería,
porque así,
dolías menos.

Te seguí extrañando
como todos los días,
como todas las horas,
como todos los años
que habían pasado.

Aún dolías,
el punto final siempre estaba ahí;
puntual
a las 13:30.

Te seguí extrañando,
seguí escuchando las canciones
que compartíamos.

Sigues doliendo
en medio del pecho,
en la comisura de los labios,
en mis ojos,
que llueven en las noches de insomnio,
en noches frías,
en noches…
llenas de recuerdos.

@escabulosa

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