
The Police sigue sonando en mi reproductor
y quizás,
solo quizás,
lo hago de forma inconsciente,
de forma natural:
para tratar de tocarte,
soñarte,
pensarte.
Y quizás,
sigo pidiendo que vuelvas,
que me acunes en tu pecho,
que me recomiendes canciones,
que las hagamos nuestras
aunque luego,
después de un par de horas,
minutos,
segundos,
días,
te marches
y me dejes aquí,
soñándote,
queriéndote,
esperándote.
Quizás,
The Police se convirtió en la droga
y tú,
tú serías la medicina,
la que me curaría del olvido.
Quizás,
escribiéndote poemas,
mensajes sin enviar,
sea la única forma de hablar(te),
maldecir(te),
odiar(te).
Quizás,
solo quizás,
aún tengo la esperanza
que se cuele un mensaje en mi bandeja de entrada
y que este,
lleve tu nombre.
