
Los días pasan,
la rutina que tenía contigo
va quedando atrás.
La música suena,
el ruido de la ciudad
a veces se vuelve más claro
y los pájaros no dejan de cantar.
Soy una loba solitaria,
que perdió a su lobo
por ir detrás de otra,
pensando,
que me dejaba herida.
Los días pasan,
tu ropa ya no está en mi armario
y las revistas que coleccionabas
volaron cuando las dejé caer desde el balcón.
Hay silencio,
no suena el despertador
y tu alarma,
ya no irrumpe mis sueños.
¿Te das cuenta que la libertad
es mejor vivir de forma solitaria
que contigo, pidiendo a gritos
ser amado de forma irracional?
