
Sigo soñando con la niña que dejé atrás,
esa niña,
que tenía una maleta llena de sueños,
una maleta llena de anhelos,
una maleta,
que jamás estaba vacía.
Sigo soñando con los juego infantiles,
con mis trepadas a los árboles,
con la sonrisa de mi abuela
mientras contemplaba a lo lejos
también su infancia.
Sigo soñando que corro
que mis rodillas están heridas,
pero mi corazón está intacto.
Sigo soñando con los dulces
que me regalaba mi abuela,
con las tardes en el parque
acurrucada al lado de mi abuelo
y las canciones alegres
que me cantaba.
Sigo soñando con los juegos de mesa,
con las canciones infantiles,
con el tiempo,
que jamás se detenía.
Sigo soñando
en el había una vez…
y era para siempre.
