
Las despedidas son tristes,
la tuya,
la tuya fue como sacarme el corazón
y dejarme sin el.
Un mensaje de texto,
solo una palabra,
“Adiós”,
sin puntos suspensivos,
sin un punto final.
Nuestra despedida fue triste,
efímera,
no calculada,
simplemente pasó,
como es, pasar de hoja
para avanzar al siguiente capítulo.
Jamás creí en las despedidas
hasta que me topé contigo
y la nuestra,
fue inevitable desde un principio.
