
Sigo contando los días,
los meses, los años,
aún no puedo creer
que el tiempo haya pasado
demasiado rápido.
En mi corazón sigue siendo noviembre,
en la vida real,
está siendo abril otoñal.
Sigo hablando de ti,
te extraño;
pero la gente no lo sabe
y solo sonríe a gusto.
Es otoño,
pero tú,
tú te marchaste para siempre
en primavera.
Sigo pensando en lo último que dijiste,
en tu mirada arrepentida,
en tus manos frías
soltándome y dejándome caer.
Dueles…
Te extraño.
