
Las horas siguen pasando;
tú ya no estás,
tu recuerdo sigue aquí,
y lo peor,
que nada a cambiado.
Las horas siguen pasando,
el reloj no se detiene,
ni el calendario se a quedado detenido en noviembre,
las estaciones del año
han continuado su curso normal
y tú,
ya no estás aquí.
Ya nadie me explica porqué no estás,
ni nadie quiere escuchar tus canciones;
digo nadie,
para no confesar,
que ya no escucho tus canciones,
ni le envío mensajes hirientes
a tu antiguo número telefónico.
Las horas siguen pasando,
me he despojado de tu recuerdo,
pero no he olvidado,
los hoyuelos de tus mejillas.
