
Fue un error el haberte conocido,
el haber cruzado palabras contigo,
el haber querido correr detrás de ti
y que tú,
ni siquiera te voltearas.
Fue error enamorarme de ti,
de forma unilateral,
de soñar contigo
y querer perseguiste
hasta el final.
Fue un error de Cupido
el lanzar la flecha con tu nombre,
el que no sea recíproco,
el que no sea sano.
Fue un error conocerte,
un error quererte,
un error pensar,
que siempre fuiste mío.
