
Han pasado los años,
los daños,
las noches de insomnio,
los cumpleaños,
los días grises
y tú,
siempre dueles.
Han pasado los años,
cada quién tomó su camino,
formó su destino,
se liberó del otro,
pero en noviembre,
siempre dolemos,
nuestra historia duele,
nuestros ojos llueven,
el pecho duele,
siempre dueles.
Han pasado los años,
he olvidado tu voz,
he olvidado tu perfume;
tú me has olvidado,
has olvidado mi risa,
has olvidado como suena tu nombre,
en mis labios.
Han pasado los años,
y siempre dueles,
sobre todo en noviembre.
